Confesad, malditos, todxs somos un poco como la madre de Pedro Vallín! Sabemos lo que nos ha costado llegar a ser un país desarrollado para que ahora una turba de subnormales campe a sus anchas.
Pedro VallínMi madre, tendera durante 50 años, me pregunta cómo es posible que alguien de tan baja estofa como Feijóo tenga sitio en la política de un país desarrollado. No sé cómo explicarle. Su generación creció pensando que la altura humana y la formación eran pasaporte indispensable a la vida pública.